• Humberto

Abren sus puertas a niños migrantes.


Ciudad Juárez— A sus nueve años, Martín viajó más de 2 mil 700 kilómetros, desde Honduras hasta Ciudad Juárez, con el sueño y los riesgos de cruzar solo la frontera, para reencontrarse en Estados Unidos con su mamá.


Al ser encontrado solo, Martín (cuyo nombre fue cambiado para proteger su identidad) fue resguardado por las autoridades y, mientras es apoyado jurídicamente para que logre reunirse con su mamá, se convirtió en el primer niño migrante acogido de manera temporal por una familia juarense gracias al programa Familia LightShine, el cual busca actualmente 10 hogares que puedan acoger a un niño, juarense o extranjero, por un lapso estimado de seis meses a dos años.


Familia LightShine comenzó a trabajar en Chihuahua desde 2017 y en febrero de 2021 llegó a Ciudad Juárez, en donde trabaja en conjunto con Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, con apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).


Desde febrero se ha logrado resguardar temporalmente a nueve niños, desde los cuatro meses de nacidos hasta los 10 años de edad, en familias de acogimiento, entre ellos al centroamericano, informó su coordinadora en esta frontera, Daniela Saraí Herrera Gardea.


“Primero se revisa su situación legal, si se considera que va a durar más de seis meses en resolverse ya es candidato a formar parte de una familia de acogimiento. Por muy buena que sea la atención en un albergue o un institución, por cada tres meses que un menor pase en ellos, tiene un retroceso en desarrollo neurológico, cognitivo, emocional y social de un mes. Entonces si al menos va a durar seis meses, él va a retroceder en desarrollo dos meses; es lo que buscamos evitar”, explicó.


Esto se evita dando al niño o adolescente un contexto de familia, que cubra sus necesidades básicas y que genere un vínculo con él, ya que además permanecer en un albergue genera ansiedad para los menores, detalló la psicóloga.


Familia LightShine se encarga de capacitar y certificar a la familia, pareja o adulto soltero que quiera acoger a un menor, para lo cual primero son sometidos a una entrevista inicial en la que se les explica el programa, se revisa que cuenten con las condiciones generales ideales y se les entrega una solicitud en la que se piden documentos como actas de nacimiento o de matrimonio si son casados, y se les realiza un estudio socioeconómico, aunque actualmente se han dado niños en acogida tanto a habitantes de zonas populares de la ciudad como de mayor poder adquisitivo.


Al pasar el filtro, se les capacita y se les brindan estrategias para que se lleve el proceso de la mejor manera tanto para el menor como para la familia.


“Las familias eligen el perfil de lo que pueden recibir en casa de acuerdo con su dinámica familiar, si puede ser alguien en edad escolar, si puede ser bebé. Y ya en base a eso nosotros hacemos una propuesta”, informó.


Cuando se trata de menores juarenses que fueron resguardados por las autoridades, se dan en acogida lejos de los padres biológicos, mientras que cuando se trata de un menor migrante, lo primero que se hace es hablar con la mamá, el papá o el tutor para explicarle que debido a que su hijo permanecerá en la ciudad al menos seis meses lo mejor para él es que sea cuidado por una familia de manera temporal.


En el caso de Martín, se le explicó a su mamá que su hijo será apoyado legalmente para que ambos puedan reunirse en el vecino país.


Su madre tuvo que salir de Honduras, con sus dos hijos mayores, cuando él apenas tenía unos meses de nacido, por lo que sólo han tenido contacto por teléfono y ahora ambos buscan reencontrarse.


Martín fue llevado en un principio a un albergue, en donde el resto de los menores lo aislaban debido a su corta edad.


“Cuando los papás acceden a que su hijo sea llevado con una familia de acogimiento entonces se platica con el niño o la niña, luego se hace una visita con la familia que lo va a acoger. En esa primera visita se hace una videollamada con papá o mamá para que también el niño esté tranquilo de que su papá o su mamá sabe a dónde va a ir, porque de pronto los niños pueden llegar a sentir culpa y pensar: si tengo a mi mamá o a mi papá, ¿por qué voy a ir con otra familia? Entonces, esto les ha generado confianza, acceden a ir”, relató Herrera Gardea.


“Sí, porque yo quiero ir a conocer un (supermercado) S-Mart aunque sea”, fue la respuesta que les dio Martín cuando le preguntaron si quiera vivir con una familia y tener unos “tíos” de acogida, en lo que esperaba para llegar con su mamá.


El 8 de julio fue integrado a su familia temporal. Les confesó que estaba nervioso, pero también entusiasmado.


Una vez integrados con una familia temporal, los menores realizan una videollamada semanal con su familia biológica, y personal de psicología y trabajo social de Familia LightShine da seguimiento tanto al menor como a los diferentes integrantes de la familia.


“La primera semana fue de luna de miel, todo hermoso, él pensaba que todo iba a ser así, pero ya cuando se va integrando poco a poco a la dinámica familiar él entiende que hay reglas, que hay situaciones a las que no estaba acostumbrado. Hubo un momento en el que me decía ¿por qué tengo que estudiar?, ¿por qué no puedo dormirme tarde? Pero siempre trabajamos con una estructura familiar y les damos seguimiento a través de una estructura de horarios y actividades para que la familia pueda desarrollar. Y ahorita él ya está bastante bien, tranquilo y está sano”, informó la trabajadora social Rocío Barrón.


En agosto, Martín cumplió 10 años, y lo pudo hacer en un hogar, el cual está formado por una pareja y tres hijos adultos, cada uno de los cuales cumplen un rol con él, ya que mientras unos se encargan del apoyarlo en el aspecto educativo otros se encargan del juego, la recreación, la alimentación y el cuidado.


Familia LightShine también está apoyando a Martín y a su mamá para que puedan tener una mejor integración cuando se reúnan, ya que nunca han convivido.


“Cada ocho días tiene una videollamada con su mamá. Y estamos trabajando en fortalecer su relación familiar, para que él pueda verla como su mamá, no como la persona que le enviaba cosas a su país. Que la vea como su mamá, con la persona que él puede platicar y reírse, porque al principio él se resistía a platicar con su mamá y ahora es bastante natural durante las llamadas. Él ya espera hablar con ella y ella anhela ya tenerlo allá”, relató Barrón.


Una vez que son entregados los menores, Familia LightShine se encarga también de trabajar el duelo con los “tíos de acogida” y cada integrante de la familia.


Actualmente se lleva el proceso para dar en acogida a otra familia juarense a otra migrante hondureña de 10 años, quien también buscaba cruzar sola la frontera para llegar hasta Estados Unidos, informó su coordinadora en Juárez.


“Ahorita necesitan todas las familias o personas que se puedan”, ya que las autoridades estatales tienen bajo su tutela actualmente a 244 menores en la ciudad, más los menores migrantes.


“Ya listos para irse en acogimiento sí tenemos 10, y no tenemos familias”, destacó Herrera, al invitar a los juarenses a comunicarse a los teléfonos (656) 242-2336 y (656) 263-4035, de 9:00 a.m. a 4:00 p.m., para participar en el programa.


Para apuntar


Requisitos


• Disponibilidad de seis meses a dos años


• Entrevista inicial


• Acta de nacimiento o de matrimonio en caso de que el candidato sea casado


• Estudio socioeconómico


• Capacitación


¿Le interesa apoyar?


Comuníquese a los teléfonos


656) 242-2336 y (656) 263-4035,


de 9:00 a.m. a 4:00 p.m


Grupo RIBA.-Jimènez.

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